IMPUESTOS

Impuesto sobre las ganancias

Todos los ingresos, incluyendo ganancias de capital, están sujetos a impuestos. Las empresas que residen en Argentina pagan impuestos a sus ganancias mundiales. Sin embargo, pueden incluir cualquier impuesto similar pagado sobre sus actividades en el extranjero, hasta las responsabilidades fiscales incrementadas como consecuencia de la incorporación del ingreso ganado en el exterior.

La tasa impositiva aplicable a empresas residentes y sucursales instaladas en este país perteneciente a empresas no residentes es el 35% de los ingresos totales.

Las empresas no residentes que no poseen sucursales o ningún otro establecimiento permanente en la Argentina están sujetas, solamente, a impuestos a las ganancias locales. En la Argentina, un agente de retención retiene el impuesto según una escala tributaria basada en el tipo de ingreso. Estas tarifas surgen de la aplicación de una tasa del 35% sobre los presuntos ingresos, como establece la ley de impuesto a las ganancias.

Como en muchos países, el contribuyente presenta una declaración de impuestos una vez al año. El resultado fiscal (beneficio o pérdida) es determinado según reglas puestas por la legislación correspondiente en renta imponible en lo que respecta a gastos y gastos fiscalmente deducibles, exenciones y deducciones personales, inventario y métodos de valoración del crédito, traslado de pérdidas, etc.

Acuerdos de doble tributación

La Argentina ha firmado acuerdos de doble tributación con diferentes países (+15) para evitar la doble tributación sobre empresas o ingresos personales, capital y/o bienes.

Impuesto al valor agregado (IVA)

El IVA es un impuesto aplicado al valor de los bienes y servicios en cada etapa del proceso de comercialización; sin embargo, a diferencia del impuesto sobre la venta, transferencias al gobierno y créditos por impuestos ya pagados ocurren cada vez que un negocio, en la cadena de suministro, compra un producto o servicio.

El IVA general es del 21%. Las importaciones están sujetas al IVA en las mismas tasas que los bienes domésticos o servicios. Las exportaciones no están sujetas al IVA.

Impuesto a la ganancia mínima presunta

Todas las empresas argentinas pagan el impuesto a la ganancia mínima presunta: un impuesto anual del 1%, cálculo basado en el valor de todos los activos comunes en la Argentina y en el extranjero. También recauda gracias a los bienes situados en la Argentina, pertenecientes a individuos o entidades extranjeras establecidas de manera permanente.

Se requiere que las empresas paguen el impuesto a las ganancias o el impuesto a la ganancia mínima presunta, cualquiera sea el mayor de los dos. Cualquier exceso del impuesto a las ganancias mínimo sobre el impuesto a las ganancias puede ser transportado y acreditado contra cualquier obligación tributaria que pueda surgir en los próximos diez años.

Es posible calcular un crédito fiscal de cualquier impuesto similar pagado en el extranjero sobre activos situados fuera del país. De modo similar, los pagos por adelantado con futuras obligaciones fiscales deben ser registrados para cada período.

Impuesto a los bienes personales

El impuesto a los bienes personales es un impuesto sobre la riqueza personal gravado en todos los activos poseídos por individuos y sucesiones indivisas al final de cada año fiscal (el 31 de diciembre) tasado en más de AR$304,999.

Los residentes deben pagar una cantidad anual a una tasa del 0.5% sobre los bienes personales, tasados entre AR$305,000 y AR$750,000; del 0.75% de ser tasados entre AR$750,000 Y AR$2 millones (aplicable al valor total de la base imponible); del 1 % de ser tasados entre AR$2 millones y AR$5 millones (también aplicable al valor total de la base imponible). De ser tasados por encima de AR$5 millones, la tarifa es del 1.25 %. Los residentes argentinos pagan impuestos sobre los activos situados tanto en la Argentina como en el extranjero.

Los individuos domiciliados en el extranjero pagan solo los impuestos sobre sus bienes localizados en la Argentina a una tasa del 1.25 %, mientras que las propiedades que pertenecen a empresas organizadas en el extranjero y obligaciones negociables y unidades de confianza de los fondos mutuos de inversión que pertenecen a empresas organizadas en paraísos fiscales, son cobradas a una tasa del 2.50 %.

Impuestos especiales

Un impuesto especial es un impuesto interno en el consumo de bienes específicos, impuesto a tasas diferentes y sujeto a diferentes reglas de pago. En general, estos impuestos son pagados por fabricantes o importadores para comprar productos específicos como licores, tabaco y objetos de lujo.

Impuesto a las transacciones de crédito y débito bancario y a otras operaciones

Las transacciones de crédito y débito en cuentas bancarias mantenidas por instituciones gobernadas por la Ley de Instituciones Financieras están sujetas a una tasa impositiva general del 6 %. Además, a todas las transacciones de dinero se les cobra un impuesto del 12 % si son llevadas a cabo usando los sistemas de pago que sustituyen el empleo de cuentas corrientes. Ciertas transacciones son cobradas a diferentes tasas y califican para exenciones específicas.

Impuesto sobre los ingresos brutos

Todas las provincias y la ciudad de Buenos Aires aplican este impuesto sobre el ingreso bruto, ingreso ganado por todas las empresas involucradas en actividades comerciales, industriales, agrícolas, financieras o profesionales.

Este impuesto es gravado en cada transacción comercial y ningún crédito fiscal es premiado por impuestos pagados durante los períodos precedentes. Las tasas dependen de la industria y el sector, y van desde el 1.5% al 5% aproximadamente. Los impuestos son pagados a lo largo del año con pagos mensuales o bimestrales, variando entre provincias. Algunas actividades primarias e industriales, sin embargo, cuentan con ciertas exenciones.

En el caso de la Ciudad de Buenos Aires, los profesionales que no realizan su actividad en forma de empresa están exentos del impuesto al ingreso bruto.

Impuesto del timbre

El Impuesto del Timbre es un impuesto provincial aplicado a la realización de instrumentos notariales y privados que incorporan contratos y otras transacciones para consideraciones valiosas.

Impuesto sobre los bienes inmuebles

Se requiere que los propietarios de bienes inmuebles paguen un impuesto anual aplicado a sus propiedades al precio establecido por la ley según la valoración fiscal de la tierra, libre de cualquier tipo de mejora, y sobre las mejoras de la tierra, si las hubiere.

El Impuesto sobre los bienes inmuebles es aplicado al valor de la tierra y edificios, sin tener en cuenta la situación financiera del contribuyente. La cantidad es establecida por la autoridad fiscal apropiada y es calculada según las leyes de cada período fiscal, que establecen la valoración y las escalas de las tasas para ser aplicadas a la base imponible según el tipo de propiedad.

Los municipios cobran honorarios por varios servicios relacionados con la seguridad industrial, la higiene pública y la iluminación, por nombrar algunos; cálculo basado en variables como el ingreso público o parámetros fijos como el número de empleados, la capacidad de fuerza motriz y la potencia, entre otros.

Esta presentación busca proporcionar a los lectores la información básica sobre cuestiones de interés general. La información no pretende ser completa ni prestar consejos legales. Para consejos sobre hechos puntuales y cuestiones legales, le aconsejamos consultar con un asesor jurídico.